Nada es para siempre (III)

Habían pasado meses desde aquel portazo. Del portazo que supuso la liberación para uno y que alimentó el rencor del otro, del portazo que dió luz, y que sumió en las tinieblas del rencor y la venganza. Mientras una parte rehacía su vida, brillaba, y recuperaba la sonrisa, libre de…

Nada es para siempre (II)

“Te vas a arrepentir de ésto”…  El portazo no le permitió escuchar sus propias palabras. No daba crédito a lo que estaba ocurriendo. Un  asombro que creia incapaz de sentir, le había poseído por completo en aquel instante, eterno e irreal, dejándole sin capacidad de reacción. “Cómo se ha atrevido…