De 2011 a 2012

El año pasado escribí mi carta a los Reyes Magos con cierta despreocupación, casi sin importarme lo que contenía. Mi único objetivo, mi ilusión, era provocar una sonrisa. A lo largo de este año la ilusión se ha ido desvaneciendo, se ha diluido en el realismo. Pocas sonrisas recolectadas, me…